A propósito de las cifras estadísticas publicadas en el día de ayer por Pepe Auth del PPD en las que “denuncia” la inclinación del gran empresariado nacional por apoyar financieramente las opciones electorales de la derecha política, algunas ideas para discutir.
La derecha política ha saltado a defenderse argumentando que los números no dan cuenta en contraposición al aporte que los políticos de gobierno reciben de la llamada “intervensión del gobierno en período de campaña”. Seamos justos, es cierto: todavía no se ha creado el instrumento metodológico que permita medir el impacto electoral que tiene que los candidatos del bloque oficialista se cuelguen de los programas de Gobierno para hacer campaña. Ergo, no se sabe con certeza de cuantos millones de pesos son en realidad las campañas de la Concertación.
Como consultor he tenido la oportunidad de trabajar ejecutando programas sociales y me consta que los candidatos oficialistas se agarran de estos programas como marrano a la teta.
Por otra parte, olvidan los señores de la derecha en su argumentación dos tópicos. El primero es que resulta conveniente salir con esta vieja historia del financiamiento empresarial a los partidos políticos de derecha cuando los partidos de la Concertación están dolorosamente tensionados por escándalos de corrupción; nuevamente la táctica de lavarse la cara. Lo segundo es que resulta preocupante el que si sumamos a la Democracia Cristiana al espectro de partidos políticos que hoy integran la derecha de nuetro país, resulta que este sector en su conjunto concentra el 78,8% del aporte empresarial a las campañas electorales (es decir, M$2.980).
Los números ponen de manifiesto la eficiencia alcanzada por el bloque progresista de la Concertación, los que concentrando sólo el 21,2% del aporte empresarial (correspondiente a M$800) logran comparativamente mejores resultados electorales que sus socios de pacto y sus adversarios políticos.
Más allá de los resultados de la llamada izquierda de la Concertación lo cierto es que no es este sector el que manda. Ya hemos visto que a la hora de las grandes decisiones lo radicalmente importante es el nivel de acuerdo o no acuerdo existente entre la Democracia Cristiana y los partidos de la derecha política. Y vistos los números entregados ayer podemos entender a quienes se obedece en realidad.
Un Comentario
compañero,
hemos creado un nuevo quinto infierno
su dirección es http://www.elquintoinfierno.cl
vimos el comentario que nos dejaste
solo queriamos pedirte que actualizaras el link en tu pagina