Venía pensando en eso a propósito de un humilde pápelografo a dos colores pegado en una esquina, llamando tarde y oportunistamente al voto nulo.
Me parece que en estos 18 años hemos acumulado montón de aprendizajes y que afortunadamente algunos de ellos están puestos en juego en organizaciones referenciales y propositivas (a decir de mi amigo Vladimir Valenzuela). Tales son los casos del Movimiento Tomé Nueva Comuna y la Organización por la Recuperación del Humedal Angachilla, por citar a lo que he tenido la oportunidad de conocer mejor.
Y bueno, la pura referencialidad no resuelve todo el problema de la incidencia política del que hoy el campo popular carece. También se necesita la capacidad de darse una expresión política en aquellos terrenos en los que los poderosos se validad electoralmente.
Creo que allí dónde existan candidaturas que aglutinen una diversidad de esfuerzos de recuperación de espacios de participación política se debe votar decididamente por el candidato o la candidata que los represente. Si yo viviera en Panguipulli por ejemplo con absoluta certeza daría mi voto a Bernardo Toledo. Si yo viviera en Tomé, con la misma convicción daría mi voto a Fernando Espinoza.
Pero hay comunas, la mayoría en realidad, en las que más bien uno puede encontrar esfuerzos todavía más bien periféricos de apertura de espacios de participación para los sectores populares. Y en las mismas los candidatos de la izquierda se equivocan al estructurar un discurso que aboga por re-orientar los presupuestos en educación y salud –demandas absolutamente sentidas y necesarias de abordar en el corto plazo-, pero no incluyen una sola línea que señale si es que ellos/as van a volcar el municipio local hacia la participación política de los sectores populares y cómo lo harían ¡Es que ni siquiera hay un guiño a la idea de implementar embrionariamente los presupuestos participativos!
Osea, en esas comunas el voto de castigo yo también lo invocaría para la izquierda por su torpeza política e ideológica. Claramente insisten en descender desde las alturas de sus escuelas de cuadros a “resolver los problemas de la gente”. Todavía no pueden creer que el socialismo es la socialización poder.
En Valdivia, mi comuna, hay esfuerzos periféricos de participación política. Son periféricos porque su incidencia política es por ahora coyuntural y porque sus niveles de organización intersectorial son limitados. Aunque hay que reconocer y celebrar que desde las dirigencias sociales de nuevo tipo se avanza hacia otro estado de desarrollo que ojalá se traduzca en la politización de sus luchas.
Uno de esos esfuerzos es el que encarna el dirigente poblacional Francisco “Pancho” Vásquez. A quien tuve la oportunidad de conocer y de quien tuve la oportunidad de conocer en una época de activismo político en poblaciones de Valdivia.
El Pancho ha realizado desde hace años un trabajo de desarrollo local con proyección comunal. Se ha movilizado por recuperar espacios de desarrollo comunitario para su sector. Ha generado actividades de deporte y recreación para los niños y jóvenes de su sector. Su capacidad de construir redes le permite llevar a la población trabajos voluntarios de estudiantes universitarios.
No conforme con las mejoras en la calidad de vida que ha podido implementar en su población, ha sido parte activa de movimientos sociales que se paran en Valdivia con el mismo fin. Así lo hemos visto levantando la Coordinadora de Juntas de Vecinos del Sector CORVI. En la última semana lo hemos visto encabezando junto a otros dirigentes un gallito con el CORE en Lanco que significó la aprobación del prepuesto del estudio de ingeniería para la implementación del Parque Urbano.
Se podría observar en todo caso que hay una falta de desarrollo organizacional en su gestión, que le falta un carácter de masa a su trabajo y un sello más claramente asambleístico y democrático. Tal vez esa misma carencia lo condiciona para ocupar un cupo de la Concertación para ser candidato, en vez de levantar una candidatura independiente… Pero qué diablos, así funciona por ahora en las poblaciones de Valdivia.
Por eso mi voto a Alcalde lo voy a anular y mi voto a Concejal se lo daré a Pancho Vásquez. Porque entre los candidatos a Alcalde no hay quien hable de y se haga cargo de la participación política de los sectores populares. Y porque tengo la confianza de que al entrar Pancho Vásquez al Concejo Municipal entran junto a él las organizaciones sociales que él mismo integra; y sé que los medios de que dispondrá como Concejal serán puestos en función del desarrollo territorial y la democratización de la gestión municipal.
No sé Uds. pero yo voto con la esperanza intacta.